El escenario de financiación de las pymes para 2018

11/01/2018

Director General GB Consultores

2017-enero-OPI-Gonzalo-BoronatEn el escenario de financiación para el próximo año nos encontramos, por una parte, a la banca tradicional cuya financiación a empresas y particulares se ha venido reduciendo desde el inicio de la crisis en más de 620.000 MM de euros (-33,20 %), disminución que ha supuesto una caída del crédito en la Comunidad Valenciana de 65.829 MM (-35,52 %, por encima de la media). Aunque lo que más llama la atención es que la relación créditos/depósitos que en año 2008 se situaba en el 55,65 %, en estos momentos se sitúa en el 81,96 %, es decir una práctica autofinanciación valenciana de los créditos. Los créditos dudosos alcanzan los 104.005 MM, lo que supone una morosidad del 8,33 %. al margen, la banca tiene además importantes problemas de ajuste, tanto de empleados con una disminución del 30 % de las plantillas, como de oficinas en cerca de 20.000, lo que hace que el ratio empleado/oficina se sitúe en 6,97 personas, aun lejos de la media europea.

El ROE del sector bancario español era del 12,80 % en 2008, se situó en posiciones negativas en los años 2011-2013 alcanzando en la actualidad una rentabilidad del 2,8 % en el tramo doméstico y un 5,2 % consolidado. Aunque es un problema compartido por la banca europea, este nivel de rentabilidad se sitúa por debajo de las rentabilidades exigidas por los inversores (entre el 8 y el 10 %). Parece que la rentabilidad aumenta, la morosidad no se incrementa aunque el crédito vivo está estancado por lo que el reto es la mejora de la rentabilidad, amenazada por distintos factores: los bajos tipos de interés de referencia (el margen de intereses solo cubre el 92 % de los gastos de explotación); pese a la caída paulatina de los créditos morosos, el volumen de adjudicados se mantiene estable por lo que la tasa de activos improductivos ronda los 200.000 MM de euros y, además, la fuerte presión regulatoria implica que, a pesar de la fuerte capitalización, el coeficiente de solvencia de la banca española está 2,7 puntos por debajo de la media europea.

A todo ello hay que añadir el desapalancamiento del sector privado (el ratio deuda privada/PIB ha caído en 50 puntos desde el año 2010). Todo ello unido a una modificación de la distribución porcentual de los ingresos netos totales del sector bancario español, en el que el margen financiero pasa del 55 % de los ingresos al 50 % y las comisiones que eran el 19 % de los ingresos, son ahora el 24 %. Si a ello unimos el exceso de liquidez existente y un aumento de la concentración del mercado bancario español superior a la media europea, es evidente la necesidad de reinvención de la banca tradicional dado además, en este contexto de bajos tipos de interés y constante presión regulatoria, aparece la figura de las Fintech (finance y technology), que engloba a los servicios o empresas del sector financiero que aprovechan las tecnologías más modernas para crear productos innovadores: banca móvil, big data, crowdfunding, crowlending, forex, criptomonedas, trading… están forzando esa necesidad de reinvención que señalábamos.

Por su parte, las empresas están reduciendo su nivel endeudamiento. En los últimos años, las empresas del Ibex lo han reducido en 28.554 MM (-14,85 %) lo que supone una progresiva reducción de la relación entre la Deuda Neta y el Ebitda generado. Según el ranking de Economía 3, las empresas de la Comunidad Valenciana incrementaron de forma importante su volumen de negocio en los últimos años, así como su beneficio neto, crearon empleo y mejorar sus márgenes. Los balances crecieron en inversión sobre todo en activos fijos y mejoraron la gestión de stocks y de deudores. Creció la autofinanciación en diez puntos con una importante disminución de las deudas bancarias tanto a corto como a largo plazo. Mejoras en los ratios de endeudamiento y solvencia que permiten un mejor equilibrio financiero en el corto plazo de modo que el ratio de deuda financiera sobre Ebitda mantiene la misma tendencia que grandes empresas españolas.

Para el año próximo es evidente entonces la necesidad de fijar la posición alcanzada con una mejora del equilibrio financiero más estable prestamizando operaciones de corto plazo que ajusten el calendario de pago al de generación de fondos. El mantenimiento de la rentabilidad será el segundo de los objetivos dados los importantes niveles alcanzados mediante el incremento del volumen de negocio al consolidar los procesos de internacionalización iniciados.

De este modo podemos concluir que el escenario para este próximo ejercicio se posiciona con una banca que está redefiniendo su modelo de negocio para incrementar sus niveles de rentabilidad. La realidad es que hay mucho dinero para pocos y poco dinero para muchos. Exceso de oferta para algunos y escasa para todos los demás. La banca debe buscar soluciones financieras más imaginativas que complementen a los productos tradicionales.

Para conseguir este objetivo, las empresas deben comunicar mejor su situación, su gestión, sus proyectos y sus objetivos. Las empresas necesitan crédito y la banca vender financiación, pero la realidad es que las empresas están pagando el largo plazo con corto plazo. Las empresas asumen compromisos a medio y largo que no deberían acometer y que se acaban pagando con operaciones de circulante que realmente son para pagar el servicio de la deuda no para el ajuste de las NOF. Esto nos lleva a un FM correcto en términos de liquidez, pero inadecuado de forma estructural.

Las empresas deben de planificar a un plazo más largo. El presupuesto del año es insuficiente, hay que ir mas allá, la planificación no es solo económica, también es financiera de modo que, empresas y entidades financieras deben de ser conscientes de la necesidad de reestructurar la deuda cada cierto tiempo. Las operaciones tienen distintos plazos, el pool bancario cambia, los bancos se fusionan lo que implica la existencia de cuotas de banqueros no deseadas.

Todo pasa por una profesionalización de la gestión de las empresas a todos los niveles. Sobre todo, en planificación y control económico y financiero. La formación es la clave.

Es el momento de la financiación alternativa, complemento necesario que, junto a la financiación pública pueden centrar el tan necesario equilibrio financiero empresarial.

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