Pobreza, violencia y migración, los grandes problemas de la infancia en España

12/12/2017

El presidente de Save the Children International, Roberto Good y el director general de Save the Children España, Andrés Conde, estuvieron ayer en el Club de Encuentro Manuel Broseta con la conferencia que lleva por título “No es país para niños: tres grandes desafíos para la infancia en España”. Joaquín Martín Cubas, miembro de la Junta Directiva fue el encargado de presentar a los conferenciantes. Comenzó dando datos que demuestran la magnitud del problema que hay en el mundo con los niños y niñas: 263 millones de niños no escolarizados, 168 millones que hacen trabajo infantil; la mitad de ellos, 85 millones realizan trabajos peligrosos, 40 millones de niñas casadas o en pareja, 16 millones que dan a luz…. Son datos del informe sobre la infancia de Save the Children. “Setecientos millones de niños cuya infancia ha sido robada”, afirmó Martín Cubas.

El director general de Save The Children España, Andrés Conde.

El director general de Save The Children España, Andrés Conde.

Robert Good  señaló que la filosofía de la organización, auspiciada por su fundadora Eglantyne Jebb, es sencilla: “ningún niño puede ser el enemigo de nadie”. La organización crece hasta lo que es hoy, una ONG independiente, aconfesional, con 22.000 personas trabajando en 126 países, de los que 68 están en situaciones de emergencia y los niños son “especialmente vulnerables”.

“Tenemos una misión difícil. Estamos comprometidos en conseguir cambios a largo plazo en la manera en que el mundo trata a los niños. Trabajamos con los gobiernos, autoridades, instituciones, universidades… en base a esto podemos acordar leyes y presupuestos para mejorar la situación de la infancia a largo plazo”, explicó Good. En España hay 8.000 niños en situación de pobreza severa, de los cuales 1.000 están en la Comunitat Valenciana. “En España la infancia es una asunto de autoconsenso, pero es de muy baja intensidad. Conseguir tanto legislación como presupuesto nos cuesta, por eso no es un buen país para la infancia. Pero sí que hay soluciones. Podemos conseguir que la recuperación económica sea también social y esperemos que tenga el rostro de un niño”, concluyó.

Andrés Conde explicó con más detalle el título de la intervención. “No es un buen país para los niños. En España ser niño implica una serie de desafíos que son insalvables. Si naces en circunstancias desfavorables, tu situación es muy difícil que cambie. Es una paradoja porque para los españoles la prioridad absoluta es la familia. ¿Cómo es posible entonces que se tenga tan poca consideración con el tema de la infancia? Que no figure apenas en las agendas políticas”. A continuación, describió los principales desafíos a los que se enfrenta la infancia en nuestro país y las posibles soluciones.

El desafío “más inaceptable, más acuciante es la pobreza infantil”. Hay un 1.400.000 niños en situación de pobreza severa en España, es decir, que viven en una familia media de cuatro miembros con menos de 958 euros. Los menores de 16 años son el grupo que están en mayor situación de riesgo de exclusión. España encabeza los países en tasas de pobreza infantil, solo superados por Rumanía desde hace 10 años. Las familias monoparentales son las más vulnerables; también las de origen extranjero o familias con niveles de estudios muy bajos. La pobreza es además hereditaria. EL 85% de los niños que hoy son pobres serán adultos pobres.

Según Conde, “hemos llegado a esta situación debido a la precarización del empleo, el desempleo de larga duración, las políticas de austeridad, según dijo. Para cambiar esta situación, lo más determinante es el refuerzo de políticas sociales”.

El siguiente gran problema se refiere a la violencia o abusos sexuales a menores. La estadística dice que 1 de cada 5 niños en Europa ha sufrido algún tipo de abuso. No se habla solo de violencia de adultos a niños, también de niños a otros niños (acoso escolar). “¿Cómo hemos llegado a este punto? La realidad de la violencia contra los niños no se mide y lo que no se mide no se puede gestionar. Es una forma de violencia no visibilizada”. “Es fundamental diseñar un nuevo marco que regule y erradique las formas de violencia contra la infancia”.

El otro gran desafío se refiere a los menores no acompañados o inmigrantes. En España viven más de 3600 niños en la calle. “Los lugares de donde vienen son de una pobreza y violencia extrema. Hay que reformar los derechos de acogida”, apuntó Conde.

“Nuestra llamada es que es el tiempo de la infancia, los niños no pueden esperar más. La lucha por sus derechos nos implica a todos”, concluyó. 

Deje una respuesta