Livermore apunta a la existencia de un “deseo de cerrar les Arts” tras dirigir la etapa de mayor éxito

05/12/2017

Davide Livermore ha anunciado su inesperada decisión de dimitir como intendente-director de Les Arts en un comunicado durante la mañana de hoy. Pocas horas después, ante una gran expectación en comparecencia ante la prensa, ha pedido “disculpas por la precipitación de los hechos”, y ha señalado como “detonante” de su dimisión al borrador del anuario 2016. “El borrador me ha llegado recientemente y me ha generado la siguiente pregunta: ¿hay un deseo, consciente o no, de cerrar el Palau de Les Arts? Si lo hay, no voy a ser su cómplice”.  

Davide Livermore. Foto: Vicente A. Jiménez.

Davide Livermore. Foto: Vicente A. Jiménez.

Livermore ha hecho público que en el borrador se considera que “su idoneidad está en entredicho por no seguir un criterio selectivo del empleado público”. Según él, este criterio “hace inviable el cometido para el que fui contratado”. Economía 3 le realizó una entrevista exclusiva en fechas muy recientes, ya la última como intendente de Les Arts, en las que, sin avanzar la inminente decisión, aludió a las cuestiones principales que le han llevado a dimitir:

Excepcionalidad de la gestión cultural

Livermore ha criticado que se le achaque no convocar concursos públicos para los montajes de las obras exhibidas en Les Arts“No puedo convocar un concurso público por cada cantante que necesito para una ópera”. Economía 3 se lo explicó así:

“Me gustaría tener mayor flexibilidad en la gestión. Si no se le da carácter de excepcionalidad legal a la gestión de un teatro de la ópera no se podrá mantener el nivel. Esto significa que necesitamos contratar músicos por tiempo indeterminado, sin cambiar la masa salarial. Actualmente, la ley impide que contratemos durante más de dos años al mismo artista. Como si a Ringo Starr no le dejasen estar en los Beatles más de dos años. Necesitamos que la política nos permita un ámbito de gestión excepcional como entidad excepcional que somos por pertenecer al ámbito cultural.  El todo que es una obra de arte no puede tener las mismas reglas, la mismas leyes y controles que tienen la gestión del agua”

“No se puede crear un futuro para los teatros de España sin excepcionalidad. Nuevas reglas para un tipo de empresas públicas que necesitan otras cosas. Sobre todo un teatro de ópera, que tiene el conjunto artístico de la orquesta, en este caso la del nivel más alto del país, y aún así seguimos necesitando hacer milagros para mantener este nivel”

Imaginación frente a la escasez presupuestaria

El exintendente ha insistido en que haber contado con los menores presupuestos de Les Arts no ha sido razón para su dimisión.  

“Empecé a programar con el menor presupuesto de la historia de Les Arts, y hemos doblado el número de producciones. Pero esta característica es por proceder de una generación acostumbrada a no ver en la falta de dinero un límite. Pienso que el arte es exactamente esto. Si eres artista y tienes la necesidad de contar, la falta de dinero estimula la creatividad”.

El legado de Helga Schimdt

Ni en su comparecencia de hoy ni en la entrevista concedida a Economía 3 se desvinculó Livermore de la herencia recibida de su polémica antecesora, Helga Schimdt, sin querer entrar en sus problemas legales. “Su programación fue maravillosa. Yo sólo he acercado un poco más Les Arts a la gente, con las pretemporadas a precios populares y espectáculos como Les Arts Volants, entre otros”. En esta publicación matizó de la siguiente manera:

“Cuando veo toda la historia de Les Arts desde 2006, creo que la programación ha sido extraordinaria siempre. las temporadas de Helga Schimdt fueron de un nivel extraordinario. Y gracias a ella estoy aquí”

“Desde el primer minuto le exigí a mi equipo que no quería que de aquí salga polémica. A partir de enero de 2015 salieron polémicas y más polémicas, era de lo único que se hablaba en los medios. Así que para nosotros fue fundamental que de aquí sólo saliera arte. Comunicación artística y punto”. 

Incompatibilidad entre creación artística y dirección de una entidad cultural

Livermore se ha mostrado muy contrariado por la cláusula de su contrato que hacía incompatible su labor de dirección de Les Arts con la dirección escénica de otras obras en otros escenarios. No lo ha señalado como el factor más importante de su dimisión, pero sí que ha indicado que en cualquier país es posible, y ha citado los casos tan relevantes de Cecilia Bartoli o del propio Plácido Domingo que dirigen instituciones culturales y trabajan puntualmente en otras. 

De cualquier modo, no se puede negar la gravedad de este hecho para alguien que se considera ante todo un artista: “Cuando un artista se pone a la cabeza de un teatro debe tener la libertad y la integridad para elegir lo bueno para el arte, no para su conveniencia particular. Es propio de la naturaleza del artista”

Su comparecencia pública la ha terminado recalcando este hecho: “He estado  aquí porque soy un artista, no por ser funcionario o por un sesgo político determinado”.

Sólo unos días atrás, en la charla que mantuvo con esta publicación, reiteró que ante cualquier cuestión que le pareciera inasumible tenía la tranquilidad de que “Manises está a quince minutos de aquí”. Debe estar de camino, tras haber escuchado distintas y prolongadas ovaciones en el Aula Magna de Les Arts a mediodía de hoy, que ha abandonado entre aplausos tras estrechar con fuerza las manos de Plácido Domingo.

“Espero que Les Arts pueda seguir con este nivel artístico y de participación en la sociedad civil. Quiero que la gente pueda sentir cada vez más suyo este espacio. Espero que la política asuma su responsabilidad de asumir este espacio como una verdadera fuerza internacional de Valencia”, declaró hace menos de una semana. Ahora, se ha marchado dejando en el aire el peligro de que exista una voluntad, consciente o no, de acabar con el Palau.

Pronto conoceremos las reacciones de los agentes culturales del Consell; y en breve podrán leer la entrevista íntegra en Economía 3.

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