Sobre las posiciones cortas

22/07/2017

Protector del Inversor. Bolsa de Valencia 

logo-BOLSA-DE-VALENCIA2En las últimas semanas, las posiciones cortas han sido uno de los objetos de debate en el mercado de valores español, principalmente con ocasión de dos acontecimientos: la crisis del Banco Popular y la prohibición temporal de realizar estas operaciones sobre las acciones de Liberbank, que estableció la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Además, con carácter general, cada vez es mayor la cobertura y el seguimiento que se da a la evolución de las posiciones cortas sobre los distintos valores. En este contexto, resulta de interés que los inversores minoristas conozcan en qué consisten este tipo de operaciones y qué efectos pueden tener sobre los valores.

¿Qué son las posiciones cortas? De forma simplificada y a grandes rasgos, un accionista estable de una compañía presta acciones a un inversor (al que denominaremos “bajista”), que se compromete a devolverle la misma cantidad de acciones transcurrido el plazo acordado, a cambio de pagarle unos intereses. Cuando se habla de posiciones cortas habitualmente se alude a esa operación bursátil de préstamo de valores.

¿Cómo actúa el bajista para obtener rentabilidad de la operación? El bajista toma las acciones en préstamo porque tiene la expectativa de que a corto plazo la cotización va a bajar. Por tanto, cuando recibe las acciones las vende en el mercado, con la intención de recomprar ese mismo número de acciones en un momento posterior, cuando la cotización haya bajado. La diferencia entre el valor de venta y el de recompra es la ganancia (o pérdida) que obtiene el bajista. 

A efectos ilustrativos basta con un sencillo ejemplo. Un accionista de una sociedad presta 1.000 acciones a un bajista, que asume la obligación de devolverlas en el plazo de un mes. En el momento de recibir las acciones, el bajista vende las acciones a su precio de cotización en ese momento: 20 euros por título. En consecuencia, ha obtenido 20.000 euros. Durante los siguientes días, la cotización de la acción cae hasta los 15 euros por acción. Esa circunstancia es aprovechada por el bajista para recomprar las 1.000 acciones que tiene que devolver. La recompra le ha supuesto un coste de 15.000 euros.

Llegada la fecha de vencimiento del préstamo, el bajista devuelve las 1.000 acciones al prestamista, junto con el interés acordado. En consecuencia, ha ganado 5.000 euros, esto es, la diferencia entre el valor de venta (20.000 euros) y el valor de compra (15.000 euros).

¿Qué sentido tiene para el accionista prestar sus valores? Habitualmente, este tipo de operaciones las realizan grandes accionistas, que tienen intención de mantener su participación durante un periodo prolongado. Por tanto, el hecho de prestar todas o una parte de sus acciones a un tercero durante un plazo breve de tiempo no afecta a su inversión a largo plazo: cuando llegue el vencimiento del préstamo recuperarán el mismo número de acciones que tenían y, además, habrán cobrado un tipo de interés, que le entregará el bajista.

¿Por qué aumentan las posiciones cortas sobre un valor y qué efectos puede tener sobre la cotización? Las posiciones cortas sobre un valor pueden aumentar por diversos motivos, pero todos ellos con un denominador común: la expectativa de una bajada en la cotización.

El aumento de las posiciones bajistas provoca un doble efecto que afecta a la cotización: por una parte, un incremento en las ventas de las acciones (esas acciones pertenecían a accionistas estables que no las habrían vendido de no haber existido el préstamo de valores) y, por otra parte, un efecto sobre la propia percepción del mercado, por el hecho de que los bajistas se posicionen contra un valor.

Los bajistas son, generalmente, inversores profesionales, que cuentan con equipos de analistas que estudian a fondo los valores antes de asumir la posición corta. Cuando varios bajistas toman posiciones cortas sobre un valor, los inversores en general lo perciben como un riesgo cierto de que a corto plazo baje la cotización.

Entonces las posiciones cortas solo tienen efectos negativos en el mercado? Las posiciones cortas provocan un notable incremento del volumen de contratación, lo que redunda en una mayor liquidez (cantidad de efectivo para intercambiar por acciones) y profundidad del mercado (cantidad de órdenes de compra y venta a los distintos precios), por lo que no necesariamente tiene efectos negativos en el mercado.

¿Por qué la puede suspender las posiciones cortas sobre un valor? La suspensión de este tipo de operaciones es una medida extraordinaria de intervención en el mercado, que se adopta como respuesta a situaciones que pueden afectar de forma significativa al mercado.

La más reciente suspensión de posiciones cortas sobre un valor se produjo ante la existencia de movimientos que afectaron de forma significativa a la cotización del valor, sin que existiera información relevante publicada o pendiente de publicar. En esa situación, el supervisor entendió que el incremento de posiciones cortas podría deteriorar la cotización y generar incertidumbre en el mercado, y eso motivó la adopción de la referida medida.

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