Prospectiva Estratégica

27/06/2017

Consultora de Kreston Iberaudit

Mila Pedraza (Kreston Iberaudit)

Mila Pedraza (Kreston Iberaudit)

¿Qué es la Prospectiva Estratégica? Hay algunas definiciones válidas, pero nos quedaremos con la de Berger del año 1991: “La Prospectiva es la ciencia que estudia el futuro para comprenderlo y poder influir en él”. La Prospectiva Estratégica proviene del término inglés “strategic foresight”, que se fundamenta en los estudios científicos desarrollados en Estados Unidos en la década de los 60 y en Europa en la década de los 70, en especial en Francia e Inglaterra.

Hoy en día, esta metodología representa la vanguardia en la planificación estratégica de las empresas y se aplica sobre la gestión de las mismas, influyendo notablemente en su desarrollo y evolución. El análisis amplio y global de la realidad en la que se encuentra inmersa una organización, aporta un enorme repertorio de reflexiones, ideas y posibilidades a la hora de innovar y cambiar los hábitos de manera acertada.

Además, esta nueva forma de análisis responde de manera eficaz a los desafíos actuales. En un mundo como el actual, dinámico y continuamente cambiante, el principal beneficio de la aplicación de la Prospectiva Estratégica se encuentra en la facultad de anticiparse a los desafíos externos, sin dejar de lado nuestros propios cambios.
 
Empleando un símil automovilístico, el enfoque estratégico tradicional toma como principal herramienta de análisis el espejo retrovisor. Se analiza el histórico de ventas, la evolución de los márgenes, los ciclos de demanda habidos, etc. El planteamiento prospectivo, sin embargo, utiliza las luces largas como herramienta de detección y anticipación a los peligros potenciales de la carretera (las adversidades del mercado) pudiendo de esta manera reaccionar a tiempo y tomar decisiones acerca de caminos alternativos existentes, para llegar a nuestro destino deseado: las oportunidades de crecimiento e innovación.

Prospectiva Estratégica vs plan estratégico

La observación continua y el conocimiento periódico de las tendencias del mercado pasan a ser condición indispensable para garantizar la competitividad de la organización. Las tendencias son cambios en curso que no controlamos y que nos conducen a un determinado punto de destino, el cual puede generar impactos positivos o negativos sobre nuestros productos o servicios ofrecidos en el mercado y, por tanto, sobre nuestra organización.

Escuchar todos esos cambios, analizarlos y monitorizarlos, puede garantizar la supervivencia del negocio y, si somos ágiles, pueden hacer que sea más innovador y competitivo.

La pregunta que nos tenemos que hacer es: ¿Queremos ser profesionales que siguen tendencias o profesionales, que crean tendencias? ¿Queremos crear productos que siguen tendencias o que se adelantan las necesidades del futuro? ¿Queremos tener un modelo de negocio innovador y sostenible en el tiempo o que nuestra competencia arrase con nuestro modelo en un futuro próximo?

Glau Carrión, consultora de Real Business

Glau Carrión, consultora de Real Business

En definitiva, en los tiempos actuales, donde los cambios ocurren a una velocidad de vértigo, la adaptación a las constantes innovaciones es lo que marca el éxito o el fracaso de las empresas. Para ello, la Prospectiva Estratégica aporta la capacidad de crear negocios, planes estratégicos, servicios y productos totalmente innovadores y disruptivos que miran al futuro, por lo que actualmente se trata de la mejor herramienta de gestión que podamos utilizar.

A la larga, una empresa sin prospectiva no tendrá razón de ser, debido a que tendrá un futuro incierto, que puede poner en peligro su actividad y progreso ya que, al no tener una visión, no sobreviviría en un mundo de alta competitividad y constantes cambios.

Casos de fracaso, casos de éxito

Es el ejemplo de empresas conocidas como Kodak, que fracasó estrepitosamente en su metodología estratégica. En 1900 el fundador de Kodak revolucionó para siempre el mundo con sus inventos, popularizando la fotografía y el cine hasta el último rincón del planeta. Sin embargo, un siglo después la compañía, cuyo logotipo rojo y amarillo fue tan inseparable de Occidente como la Coca-Cola, ha sido la gran derrotada de la revolución digital que vivimos.

Caso contrario fue el de la compañía petrolera Royal Shell, que se convirtió en la primera empresa multinacional que empleó una de las metodologías de prospectiva: el planeamiento por escenarios. Al aplicar las técnicas de prospectiva, Shell pudo vislumbrar la crisis del petróleo de 1973 y, en ese escenario poco deseable, planteó planes contingentes que fueron empleados en su momento.

Con los años, se demostró que el uso de la prospectiva “tuvo un impacto fundamental en la forma como la empresa (Shell) atravesó la turbulenta década de 1970 y principios de la de 1980”.

Otras empresas, como Renault, Elf o Sollac, o las españolas Iberdrola, Grupo Mondragón o Grupo Santander entre otras, vienen aplicando herramientas de prospectiva estratégica desde hace varias décadas. La empresa de nueva creación Uber responde claramente a la aplicación de esta técnica de detección de necesidades futuras del mercado. O el caso del fabricante de coches eléctricos Tesla, que ha conseguido incrementar sus ventas un 135 % este primer trimestre.

 “Lo más útil es pensar en el futuro, porque en él residen las soluciones, las ideas y el tiempo que nos queda por vivir”. (Rosa Alegria). Ray Kurzweil, uno de los mayores futuristas del mundo y director de Ingeniería de Google, advierte que en 2025 el mundo habrá alcanzado un cambio sin precedentes.

Por tanto, empecemos a reflexionar y pensar acerca de ¿qué grandes cambios afectan a mi entorno y sector productivo?, ¿cómo puedo obtener conocimientos para adelantarme a mi competencia? Os invitamos a todos a entrar en este mar de oportunidades e innovaciones llamado Prospectiva Estratégica.      

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