Seguridad ante todo

16/06/2017

2017-mayo-motor-prueba-4Ya lo decíamos al principio y lo hemos dejado ver a lo largo de todo el texto: la carga tecnológica de la nueva Clase E es brutal. Tanto, que podíamos llenar páginas y páginas de este número describiendo los muchos sistemas que incorpora, casi todos en ‘pro’ de la seguridad. Quedémonos pues con los más innovadores y llamativos.

El asistente activo de carril, por ejemplo, hace uso del detector de ángulo muerto para que, pulsando el intermitente, si no detecta ningún coche en el carril adyacente, cambie él solo a ese carril vacío. Un paso más hacia la conducción autónoma.

El Drive Pilot va también más allá del control de velocidad adaptativo y es capaz de seguir al vehículo precedente incluso en ciudad. También con el fin de aliviar el estrés en los atascos de la urbe, el sistema Distronic se complementa ahora con una función que permite que el coche arranque y siga al coche precedente si la parada no excede de 30 segundos.

El asistente de maniobra evasiva nos ayuda a esquivar obstáculos, incluso peatones para evitar atropellos. El piloto automático para aparcar a distancia permite mover el coche desde su exterior con un móvil para, por ejemplo, meterlo en una plaza en la que quepa justo en anchura.

Con Car-To-X-Communication se comunica con otros coches que circulan cerca mediante el teléfono móvil, para advertirse entre ellos de peligros que puedas encontrarte en la carretera, como una placa de hielo. El sistema Pre-Safe Sound emite un sonido que reduce la carga acústica de nuestros oídos en caso de impacto.

También puede equipar llave digital por la que podemos abrir y cerrarlo utilizando solo nuestro móvil convenientemente programado y también cuenta con carga por inducción para el propio móvil (lástima que todas estas funciones relacionadas con el smartphone no sean operativas con todos los modelos de teléfono).

Insistimos, la lista de equipamientos es muy extensa y también incluye el sistema de sonido Burmester, que ahora utiliza también parte de la carrocería y el chasis para mejorar la acústica. Si te gusta la música, es indispensable; y si, además, te gusta escucharla a todo volumen, mejor el sistema Burmester High-End, pues el que equipaba nuestra unidad tiene calidad, pero la potencia es justa.

Lógicamente, a mayor equipamiento, más precio. El coche que ves en las fotos cuesta la friolera de unos 87.000 euros. ¿Los vale? Definitivamente sí. La tecnología tiene un precio. Te hace la vida más cómoda y, llegado el momento, puede hasta salvártela.

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