Calpurnio: “El exceso de información es igual a la ausencia de información”

01/06/2017

El ilustrador e historietista Eduardo PelegrínCalpurnio, trabajaba en el periódico Heraldo de Aragón a mediados de los años 90. Para llegar a su puesto en la redacción, donde dibujaba su tira del día, debía atravesar la sala de teletipos. “Había cinco, y llegó un momento en que no paraban de sacar cosas todo el tiempo. Vi que se acumulaba tanta información por centímetro cuadrado que ya no se veía nada”. Y muy poco después se empezó a hablar de Internet y del formato digital de la información.

el golem - calpurnio

Al entrar en la galería Pepita Lumier art&shop el espectador se encuentra con dos obras de gran tamaño, fechadas en 1995, que forman parte de un trabajo inconcluso titulado Proyecto X. En ambas piezas se mezclan fragmentos de teletipos, de los que sólo se reconocen cifras, cifras y más cifras. “No acabé aquel proyecto porque me bloqueé, no supe cómo representar lo que pretendía”. Mañana a las 20 horas la galería estrena la exposición Calpurnio donde se muestra cómo el artista encontró el camino de salida a aquel bloqueo.

La figura de El Golem fue la respuesta que le sirvió para “identificar al monstruo, el ruido sordo que produce este exceso de información, que es igual a ausencia total de información. Identificarlo fue una forma de combatirlo. El Golem es una leyenda judía sobre cómo el hombre quiso crear una criatura para imitar a Dios, y sólo consiguió algo deforme e indefinido que se volvió en su contra”. La silueta del monstruo emerge paulatinamente entre una debacle de cifras, letras y símbolos hasta que los incluye en su interior Sin terminar de darles significado, al menos separa unos elementos de los otros.

“Ahora soy más optimista”, afirma el autor. “Creo que aún estamos a tiempo de solucionar el caos en que vivimos, de información, de sobrepoblación, de corrupción”. Distintos golems, en blanco y negro o en color, alojan fórmulas matemáticas: “parece que nos rendimos al desastre, pero creo que la ciencia -soy un apasionado de las matemáticas- y el humanismo, dos aspectos que para mí están imbricados, nos podrían ayudar a reducirlo todo y orientarnos mejor”.

La exposición incluye otras dos zonas con temas distintos: la dedicada a su último cómic Mundo Plasma, editado por Reservoir Books, obra que según Calpurnio “surge de la improvisación” -ya que inicialmente estaba ideada para tiras prensa-, donde se pueden ver originales de sus páginas, en tinta o a color; y, cómo no, ilustraciones de su personaje más conocido, El Bueno de Cuttlas, que le acompaña desde los inicios de su carrera. Se puede disfrutar de sus trazos aparentemente simples y las disparatadas historias de este vaquero que no conoce límites espacio-temporales, y ha luchado contra los indios, viajado a otros planetas, conocido a Steve Jobs y en Pepita Lumier hasta lo podemos ver en su fuerte preparado para un inminente ataque de los dragones de la Khaleesi de Juego de Tronos.

“No soy un opinólogo; las cosas se pueden arreglar, aunque yo no sepa cómo”, observa Calpurnio ante el montaje de 32 pequeñas piezas protagonizadas por El Golem que están dispuestas en la pared según el esquema de la figura del monstruo. “Espero que el público las compre para desactivarlo antes de que cobre vida…”

A partir de mañana pueden evitarlo, y tienen tiempo hasta el día 7 de julio.

 

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