Baja rentabilidad, falta de confianza y fintech, nuevas preocupaciones del Banco de España

20/04/2017

La baja rentabilidad, la irrupción de las fintech y devolver la confianza del cliente al sistema bancario han sido los temas que abordó el subgobernador del Banco de España en su intervención ante el XXIV Encuentro del Sector Financiero.

Javier Alonso, subgobernador del Banco de España

Javier Alonso, subgobernador del Banco de España

Javier Alonso puso el punto de mira en los bajos tipos de interés y la existencia todavía en los balances bancarios de activos dudosos que, aunque se han ido reduciendo, afectan a la dotación de provisiones. Tampoco se olvidó de señalar que la presión regulatoria también afecta a la rentabilidad, de modo que cumplir con el mínimo de pasivos está resultando gravoso y especialmente difícil para algunas entidades.

Alonso reconoció el esfuerzo de la banca en reducir los costes operativos.“El número de grupos bancarios se ha reducido en un 44% desde 2007. Y el número de oficinas y de empleados del sector bancario en un 37 y 31 % respectivamente desde sus máximos de 2008″, afirmó.

Sobre la irrupción de la tecnología en el negocio bancario, el subgobernador subrayó la importancia del big data, cuya explotación adecuada permitiría a los bancos conocer mejor el perfil de riesgo de sus clientes, “sus preferencias y necesidades, y adaptar así la oferta de productos financieros en beneficio de ambas partes. Las entidades disponen, además, de un activo de valor inestimable, la confianza del cliente bancario en la confidencialidad de sus operaciones que, como comentaré más adelante, debe cuidarse y ponerse en valor”.

Agregó que los sevicios en la nube “permiten adaptar de forma flexible los sistemas de información de todo tipo de empresas a las necesidades que tengan en cada momento, convirtiendo de hecho gran parte de sus costes fijos en costes variables. Esta tecnología puede abaratar de forma notable los costes de los sistemas de información de las entidades bancarias, los cuales, precisamente por el uso de las nuevas tecnologías, son intensamente crecientes, aunque tiene riesgos de seguridad que deben ser controlados”.

Destacó la plataforma Bizum, como una iniciativa pionera de la banca española. También se refirió a los nuevos métodos de acreditación de la identidad o el asesoramiento robotizado.

No se olvidó de la aparición de una nueva competencia, como la aparición de nuevos sistemas de pago o captación de depósitos, actividades que deben ser sometidas a regulación, como el crowdfunding.

Recordó igualmente que todos estos servicios que actualmente no parecen tener un coste para el usuario, si que los tienen y recomienda que se repercutan al cliente “de forma clara y transparente”.

No olvidó de enumerar algunos riesgos que suponen las nuevas tecnologías, como la necesidad de realizar fuertes inversiones cuyo retorno puede ser dudoso o riesgos sobre la privacidad de la información personal, fraudes o ciberataques. También se refirió a la necesidad de mantener los sistemas tradicionales para las personas que viven alejadas de la tecnología.

La última parte de su intervención se dedicó a la confianza, como parte del activo “más relevante y fragil” de la banca. Admitió que la crisis bancaria ha supuesto también una crisis de confianza en las entidades financieras debido a la falta de buenas prácticas en la comercialización de servicios y productos bancarios.

“La recuperación y el fortalecimiento de la reputación del sector ante los inversores y clientes es uno de los principales desafíos que tenemos por delante. Para ello es necesario empezar por priorizar la sencillez y la veracidad en toda comunicación con los clientes, algo que engloba aspectos tales como mejorar el lenguaje que se utiliza en las relaciones con los clientes, depurar las prácticas de comercialización e impulsar la transparencia”, afirmó Alonso.

Se refirió a la necesidad de mejorar la cultura financiera del ciudadano y de la iniciativa de que sea materia obligatoria en el sistema educativo. En relación con la crisis de confianza, recordó la existencia del Departamento de Conducta de Mercado y Reclamaciones que ha intensificado sus actuaciones tanto en lo que se refiere a la transparencia en la comercialización de créditos como en la contratación de productos bancarios o el uso de nuevas tecnologías.

 

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