Conceptos básicos de inversión: renta fija

03/01/2017

Protector del Inversor de la Bolsa de Valencia

bolsavalenciaEn los últimos años, el patrimonio financiero de los hogares españoles se ha incrementado sensiblemente tanto por lo que respecta al volumen de activos que está en sus manos como por la diversidad de productos contratados. Entre dichos productos financieros disponibles en los mercados, la renta fija se ha configurado como un activo de gran implantación, entre otras cuestiones por la aversión al riesgo que ha generado la volatilidad de la renta variable en los últimos años para los pequeños inversores. La renta fija ya no se utiliza como un elemento más para diversificar o asegurar las carteras sino que tiene un peso importante en la inversión.

Los títulos de renta fija representan deuda emitida por empresas privadas o instituciones públicas, que se comprometen generalmente a devolver a su titular el principal junto con unos intereses. La renta fija, por tanto, no otorga ningún derecho político a su titular (que no puede asistir a las juntas generales del emisor, ejercer derechos de información que pertenecen al accionista, votar, etc.), sino que se convierte en un mero acreedor de la sociedad emisora.

Los intereses que genera la renta fija pueden ser fijos, de modo que se conozcan desde el momento de emisión de la deuda, o pueden emplearse mecanismos más sofisticados para fijar intereses variables que suelen referenciarse a diversos indicadores (tipos de interés variables como el euríbor, evolución de índices bursátiles, etc.).

Productos básicos de renta fija
Dentro de la renta fija deben distinguirse dos grandes bloques: el público y el privado. La renta fija pública está integrada por valores emitidos por el Estado, las comunidades autónomas y otros organismos públicos. La renta fija privada, por su parte, está compuesta por valores representativos de deuda emitidos por empresas del sector privado. Así, el inversor se convierte en acreedor de una compañía privada o de la Administración Pública, según sea el caso.

Los principales productos de renta fija pública son:
a) Letras del Tesoro. Son valores de renta fija emitidos por el Tesoro a corto plazo (hasta 12 meses). Estos valores se emiten con descuento, es decir, el precio de suscripción es inferior al precio de reembolso; la diferencia entre ambos importes es el rendimiento que obtiene el inversor.
b) Bonos y obligaciones del Estado. Son valores de renta fija emitidos por el Estado por un plazo mínimo de tres años. El precio de emisión coincide con el nominal y el inversor percibe un interés fijo que se paga con cupones anuales.

2016-dic-opi-Bolsa-grafzRespecto a la renta fija privada, los productos más habituales son los siguientes:
a) Pagarés. Son valores emitidos al descuento (es decir, el precio de emisión es inferior al valor nominal). El inversor obtiene la rentabilidad por diferencia de estos valores en el momento de amortización del pagaré.
b) Bonos y obligaciones simples. Los bonos y obligaciones son títulos que representan una deuda corporativa a favor del inversor. La rentabilidad para el inversor se articula fundamentalmente mediante la percepción de cupones (rentas periódicas) y/o emisión de títulos al descuento (valor de emisión inferior al valor nominal).
c) Obligaciones subordinadas y participaciones preferentes. Son productos de renta fija que presentan similitudes estructurales con las obligaciones simples, pero que confieren una peor referencia a su titular en caso de concurso de acreedores del emisor.
d) Cédulas hipotecarias y titulizaciones. Son valores emitidos por entidades de crédito garantizados por los préstamos hipotecarios del emisor (en el caso de las cédulas hipotecarias) o por otros conjuntos de activos que el emisor cede a un fondo de titulización (en el caso de las titulizaciones).

Los mercados en que se negocia la renta fija
Por lo que respecta a la renta fija privada, AIAF es el mercado español de referencia en el que se negocia la renta fija privada, integrado en BME y sometido a la supervisión de la CNMV. Además, hace unos años se creó el MARF (Mercado Alternativo de Renta Fija), un sistema multilateral de negociación (mercado alternativo, no oficial) que se dirige principalmente a inversores institucionales y que ya constituye una importante fuente de financiación para las empresas.

Por su parte, la renta fija pública se negocia a través de la plataforma SEND (Sistema Electrónico de Negociación de Deuda).

Principales riesgos asociados a los productos de renta fija
Existe la creencia equivocada de que la inversión en renta fija está exenta de riesgo para el inversor, quizá por el hecho de que en muchas ocasiones se asocia la renta fija con valores emitidos por el Estado. Sin embargo, el inversor en renta fija sí asume riesgos. El riesgo principal es el derivado del crédito del emisor, es decir que este incumpla su obligación de pago de intereses o del principal, aunque con carácter general es cierto que el riesgo asumido por el inversor en renta fija es inferior al asumido por el de renta variable: por ejemplo, en caso de concurso de acreedores del emisor los titulares de renta fija tienen preferencia en el cobro a los accionistas. Otro posible riesgo es el de falta de liquidez en el mercado, es decir, que el inversor que pretenda vender los títulos de renta fija de los que es titular no encuentre comprador o no lo encuentre para venderlos al menos al precio de adquisición. Por tanto, en ningún caso debe identificarse la renta fija como un producto sin riesgo.

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